La Junta de Apelaciones de Inmigración (BIA, por su siglas en inglés) retomó el caso de petición de asilo de una madre de Guatemala y su hijo, quienes tenían orden de deportación tras no presentarse a su cita ante un juez.

Esto permitirá que los jueces migratorios puedan revocar órdenes de deportación contra no-ciudadanos en ciertos casos, publicó Law360.

La inmigrante tenía una cita en marzo de 2019, pero llegó 30 minutos tardes, por lo que el juez determinó su caso con base en “ausencia” en el tribunal y se inició el proceso de deportación.

Este miércoles, la BIA reabrió el caso de petición de asilo de la mujer y su hijo, luego de que recibiera cartas juradas sobre los motivos de su retardo en la cita ante tribunal.

La decisión de la Junta permite a los jueces revocar ciertas órdenes de deportación en casos similares, justificados por los inmigrantes y sus abogados. Esto no significa que las peticiones de asilo sean aceptadas, pero abre una oportunidad a abogados de extranjeros de demostrar por qué su clientes necesitan esa protección.

El Departamento de Justicia, del que dependen los tribunales migratorios y la BIA, aplica nuevas reglas sobre la revisión de casos migratorios, siguiendo la orden ejecutiva del presidente Joe Biden de hacer más amigable el proceso legal.

Actualmente, las cortes migratorias tienen más de 1.3 millones de casos rezagos, los cuales se triplicaron en los últimos cuatro años con el gobierno del expresidente Donald Trump.

Todos los procesos en tribunales son considerados de deportación, debido a que, aunque sean peticiones de asilo, la negación por parte de un juez deriva en procesos de expulsión del país.

La Administración Biden también ha revocado reglas del anterior gobierno que afectaban los procesos de deportación, como el programa “Permanecer en México”, a través del cual se permitió la expulsión de personas antes de atender una cita en una corte, lo cual fue considerado una forma de deportación.

Con las modificaciones de la Administración Biden, miles de inmigrantes podrán reabrir sus casos e incluso volver a los EE.UU. en espera de una respuesta sobre asilo.